Se trata de la remodelación integral y de la restauración una vivienda de unos 130m2 situada en la planta primera de un edificio de viviendas del Casco Histórico de la ciudad de Toledo. El inmueble es la antigua casa del arcediano de Madrid y se accede a través de un primer patio construido en el s. XII, de dimensiones 6.5 x 7.5 metros, que cuenta con un arco de yesería profusamente decorado. Sobre éste se apoyan las vigas del palacio que son de madera talladas y forman un saledizo. Por delante de éstas se encuentra la viga principal que sirve de soporte al nivel superior. Dicha viga se encuentra apoyada sobre pilastras octogonales. Tanto la viga principal de madera como los canes decorados se extienden por el interior de nuestra vivienda. En el estado original, la vivienda se encontraba completamente compartimentada y los entramados de madera y el resto de la decoración original se encontraban ocultos por un falso techo de escayola. La solución planteada tiene como objetivo restaurar los elementos decorativos originales, haciendo comprensibles las trazas originales del palacio y a la vez obtener una vivienda de espacios amplios para una pareja joven. La vivienda se distribuye en dos zonas: espacios de día y espacio de noche. La vivienda se plantea de forma dinámica y versátil para poder acoger posibles visitas y adaptarse a las necesidades de cada momento, tal como solicitaban nuestro cliente. La zona de día y la parte pública de la casa se sitúa en la parte de entrada tomando luces de la plaza del Consistorio. Se trata de un espacio fluido entre la entrada, la cocina y el salón. Al fondo de la vivienda se sitúa el dormitorio con su vestidor y un baño. Entre estas dos zonas se sitúa un dormitorio para visitas conformado a través de unos paños de vidrio que dejan entrever el arco de yesería, y después el baño común. Se plantea un proyecto para la vivienda intentando ser respetuoso y poner de manifiestos los elementos arquitectónicos de interés. En cuanto a la utilización de los materiales se adopta un pavimento de tarima, paredes de pintura blanca y/o restauradas en función de las catas realizadas. El techo se plantea la recuperación del artesonado existente, salvo en las zonas húmedas se opta por la colocación de un falso techo.