El tema fundamental en el diseño de la baldosa hidráulica ha radicado en la actualización o revisión de los elementos compositivos que conforman la “tradición estética” de este tipo de pavimentos: geometría, color y motivos (relación entre unidades). En la propuesta planteada se han enfatizado las posibilidades de relación de la unidad consigo misma. Las diferentes formas de agrupación según repitamos la colocación de la unidad por un lado u otro permite al diseño adaptarse con más facilidad a las pretensiones de cada espacio, o simplemente ofrecer diferentes alternativas al consumidor con un mismo producto. La geometría y el color hasta ahora elementos independientes, relacionados por oposición principalmente, a través de la tradicional regla de fondo y figura, se “funden”, acentuando su carácter abstracto y originando como consecuencia nuevos criterios de agrupación. Los motivos se desvinculan de las unidades y ahora se precisa del conjunto para efectuar una lectura total. La pieza en si misma pierde importancia y la gana el grupo. La naturaleza de los gestos orgánicos está totalmente supeditada a las pretensiones anteriormente planteadas.